lunes 23 de julio de 2007
Te habrás preguntado


Te habrás preguntado porque no desisto
porque al destino rapaz opongo mi empeño
porque aun en la distancia persisto
porque al vacío desdeño


Y es tan simple la respuesta
que flota en el aire como bruma
que te toca como suave pluma
o quizás hiere o quizás infesta


Insisto porque te quiero
en la oscuridad que la noche acoge
en los destellos que anuncian al alba
Insisto porque sincero
el corazón guarda tu roce
y a mis vacíos llenas de calma.


Persisto porque me gusta
cuando caminas y el paso detienes
cuando ríes y cuando te afanas
Persisto porque eres mi ostia
porque ciclas mis vaivenes
porque eres fresca brisa temprana


Insisto porque te adoro
como al mar calmo y tempestuoso
como al viento libre y vehemente
porque con el alma entera añoro
el ritmo de tu beso cadencioso
y como Venus define tu vientre


Persisto porque es tu presencia
el polen que fecunda mi verso
la chispa que enciende mi mente
lo hago porque no hay diferencia
entre el centro de mi universo
y cuando me miras fijamente


Insisto porque bendigo
cada segundo que al tiempo he robado
y cada línea que aquí te evoca
insisto porque es precisamente contigo
que me siento liberado
toda vez que mis labios encuentran tu boca
más si venciera la adversidad
si marchitara esta bella flor
o si menguara en su apogeo
por el néctar de tu feminidad
si algún día muere el amor
quedará latente el deseo


Porque me gustas en todo sentido
como la tarde y el amanecer
dan color al firmamento
porque vivo inmensamente seducido
por tus líneas en las que me he de perder
mujer, me gustas en todo momento.


Y con estos versos he de querer
regalarte apasionado en mis saetas
con dulzura y humildad
lo único que podemos a las musas ofrecer
y lo único a que aspiramos los poetas
la eternidad.

Del Poemario Vendaval
martes 17 de julio de 2007
Además


Además de tus pies me gustan tus dedos,
además de tu cabello, la forma que adquiere,
además de tus ojos gitanos,
de tus dientes perfilados,
de tu vientre, de tus manos,
de tu espalda delicada,
además de tus brazos bronceados
y tu línea curvada.

Además de todos tus lados,
me gustas tú.


Del Poemario Vendaval
Tu

Abocado olor afrutado
creciendo furtivo en mi jardín
reemplazando aromas preestablecidos
anarquizando sentimientos
idealizando momentos
hasta disolverse y desaparecer

Evocación dulce y sublime
latido intenso a flor de piel
flama ardiente en la penumbra
azar y causalidad.


Del Poemario Vendaval
Vendaval

El vendaval llega a la orilla sin previo aviso
de repente todo está lleno de su fuerza
todo gira, todo vuela
como en una gigantesca composición
como en un nuevo orden.

El vendaval llega
y se impone en forma natural
es imposible negársele
y no hay defensas que no rompa
y no hay equilibrio que no altere

El vendaval llega
y se va dejando sus marcas,
dejando cual estela de frenesí
y desmesurada intensidad
la desolación.


Del Poemario Vendaval
Cada quien


Una suave música se desliza
me suena a ayer y a hoy
llaman fusión a esa música,
en el bar…
las mariposas se han quedado
como estáticas en pleno revoloteo
sobre unos cristales rotos
original decoración.

Yo pienso en cuantos niños
sentirán también ese revoloteo de mariposas
en el estómago
hambre, sed, pies descalzos,
hueca decoración
hambre de fruta fresca, de carne,
hambre de amor, hambre de ser;
sed de agua, de igualdad y justicia,
sed de caricias, de comprensión
sed de ser.

Cada quien tiene su propio vendaval,
cada quien sus vacíos,
cada quien a su manera
entierra sus muertos,
cada quien a su manera
los llora
cada quien a su manera se despide.


Del Poemario Vendaval

Angel


Hoy he visto un ángel
uno que llevaba mi sangre
uno que no abrirá ya los ojos
hoy he conocido el más profundo dolor
que puede sentir mortal alguno
y no he podido decir ni hacer
he besado sus pequeñas manos
he frotado y besado su blanca frente
y no he podido decir ni hacer
hoy he visto cortada una rosa en botón
y me ha costado respirar
al saber que ese ángel no respira
y no he podido decir ni hacer
hoy he visto a una madre llorar a muerte
y no he podido decir ni hacer
hoy he visto a un padre
cargar el féretro de su hija
y no he podido decir ni hacer
lo he visto callar y gritar con su silencio
y no he podido decir ni hacer
he visto generaciones de dolor,
rostros desgarrados,
miradas perdidas, desconsoladas,
hoy he visto un alma inocente
partir antes de tiempo y no he podido decir ni hacer.

Del Poemario Vendaval
Dedicado a Claudia Paola Contreras Samatelo, una bebita de 9 meses, que un 16 de diciembre partiera prematuramente.

miércoles 24 de enero de 2007
Despertares

Despertar sería bueno,
mejor aun no dormir,
porque no gobierno el sueño,
porque dormido te siento venir.

Más si súbito despierto
lo soñado fluye aun en mi
y mientras lo inconciente revierto
vuelvo a sufrir esta sed de ti

Si tan sólo tuvieses mis despertares
si tan sólo mi sed
si algo tuyo fuera mío
Que importarían lo pilares
en que la moral teje su red
más mi sueño es un fútil desvarío
Del Poemario Vendaval
Vivir

Vivir para olvidar
después de haber vivido, ignorar de la vida los dolores
y pretender no haber sufrido,
da lo mismo que seguir siendo un huésped uterino
y a veces, lo mismo que jamás haber nacido.

Yo prefiero admitir
haber caído miles de veces,
ungirme con todas mis heridas y derrotas
y terminar viéndome aun de pie,
en este inmundo carnaval
de injusticias, reveces e idiotas.

Yo prefiero llevar el alma hecha pedazos
y desgarrada la carne hasta los huesos
que aceptar por un segundo miserable y tibio
que no quise, que no quiero…
que he olvidado.

Yo prefiero en esta hora sublime el veneno,
A un falso abrazo
reconfortante y compasivo,
Y prefiero sin dudar un a Dios
en dos viserales flagelos
que un quizás a la deriva
en las lindes del amor…
y el desamor.
Del Poemario Vendaval
Alba


cuando la pluma no descansa
y el alma perdida,
cavilando se desliza entre blancas praderas
brota como lava volcánica la poesía

cuando el sueño y el insomnio
se encuentran en mis noches de deriva
y tu rostro se perfila en el humo del incienso
no hallo otra senda
que la que me lleva a tu encuentro
y por una estela de olor afrutado
llego a ti
para más tarde
verte ir

y me encuentro nuevamente como cada vez
impregnado de ti
y al mismo tiempo
entre tinieblas
… extraño modo de ver el alba
.
Del Poemario Vendaval
Cuarto menguante


Para no sentirme un cuarto menguante
voy a prenderme del sol
y tostar mi piel hasta que quede en carne viva,
así removeré la suavidad
con que sus manos Impregnaron mi tez,
así borrarán sus aromas
que mis poros aun respiran,
y sólo así secará de mis labios
la humedad que dejaran sus besos.

No hay mucho que decir
cuando la verdad se desnuda
y se muestra en una danza
que seduce y que atormenta.

En esta noche sin estrellas,
luego de una tarde gris nublada,
que apropiada la melancolía asoma.
Del Poemario Vendaval
Unos días más

Unos días más
Tan simple todo,
Y el viento que azotara mi costa
Se irá mar adentro
Y no quedará más camino
Que volver a empezar,
reconstruir mi ciudad
y esperar que se borren las huellas
del vendaval.

Unos días más
para cerrar un ciclo
que no deseo cerrar.

El viento aun sopla fuerte
y mi corazón no se detiene
y vuelan tejados, vidrios que cortan,
árboles desarraigados,
quimeras y sueños
y el agua salada inunda mis calles
calles que volveré a recorrer solo
y sin embargo mi corazón no se rinde
pero faltan sólo
unos día más…

Cuarto menguante
Para no sentirme un cuarto menguante
voy a prenderme del sol
y tostar mi piel hasta que quede en carne viva,
así removeré la suavidad
con que sus manos Impregnaron mi tez,
así borrarán sus aromas
que mis poros aun respiran,
y sólo así secará de mis labios
la humedad que dejaran sus besos.

No hay mucho que decir
cuando la verdad se desnuda
y se muestra en una danza
que seduce y que atormenta.

En esta noche sin estrellas,
luego de una tarde gris nublada,
que apropiada la melancolía asoma.

Alba
cuando la pluma no descansa
y el alma perdida,
cavilando se desliza entre blancas praderas
brota como lava volcánica la poesía

cuando el sueño y el insomnio
se encuentran en mis noches de deriva
y tu rostro se perfila en el humo del incienso
no hallo otra senda
que la que me lleva a tu encuentro
y por una estela de olor afrutado
llego a ti
para más tarde
verte ir

y me encuentro nuevamente como cada vez
impregnado de ti
y al mismo tiempo
entre tinieblas
… extraño modo de ver el alba.
Del Poemario Vendaval
Infimo

Hoy sólo he querido tumbarme sobre la grama
y recordar que soy un simple humano.

Y así, de cara al inmenso cielo
que pequeño me he sentido.

Y he querido tenerla a mi lado
pero está lejos…

Y mi necedad la busca
y su conciencia me aleja.

Ayer fue tan intenso
y hoy no se…
miel y hiel en un mismo trozo de pan.

Y es que el ayer es pasado,
sólo una imagen que con el tiempo se desvanece
y se convierte en sombra.

Una sombra que vaga lentamente
hacia la oscuridad del olvido.

Hacia allá tuerce mi camino
hacia allá voy yo.

Del Poemario Vendaval


La Espera


I


Descorchado está el vino
respirando un aire de preludio,
encendida la joven vela
descubre formas en derredor.


La mesa puesta frente a frente,
y las copas gendarmes vigilando al merlot
esperan impacientes el momento
del brindis, la comparsa y la pasión.


La música tenue meciendo al silencio
mezcla su danza con los aromas
de la espiritual uva y el incienso.


Todo listo,
todo a tiempo,
sólo queda esperar


II


La amarilla luz en el otoño de su ciclo
y la mitad del vino revuelto en mi sangre,
acompañan ya una hora convicta
aquel desolado espacio de la otra rivera.


Y mientras el tanino ruboriza,
la rapaz impaciencia devora la calma
y cual épico rito de inmolaciónme invita beber una copa más.
De pronto el mundo gira a mayor revolución,
y por el contrario mi compás aletargado
inhibe cualquier intención de escapar.


Sólo el alma en sus pilares
mantiene erecta la confianza
Y erguida la mirada en tamaña soledad


III


Un merlot en seis capítulos
y junto a su sempiterna ausencia
aquel obstinado pensamiento…
nada dura para siempre.


Sucumbe el cuerpo en granate marea,
envejecida la vela exhala un último suspiro
y reconozco entre miradas y murmullos
que ha sido suficiente espera y suficiente vid


Sabrá el viento que costas su vendaval azota,
sepa el tiempo que en el vientre de mi reloj
las arenas se han petrificado.


Y aun quedando en esta isla embriagado
por la fina curva de sus dulces labios,
bien valió la pena esperar.

Del Poemario Vendaval